Por qué no llevar al bebé “de cara al mundo”

Rescatamos esta entrada antigua y a la vez la actualizamos porque es una de las dudas más frecuentes en el porteo. Son muchas las mamás y papás que, desde su inexperiencia, nos preguntan por un portabebés en el que puedan llevar a su bebé mirando al frente. ¿Por qué no llevar al bebé de cara al mundo?. Aquí encontrarás la respuesta.

 

Es muy frecuente ver a bebés porteados de esta manera y no siempre en mochilas colgonas – no ergonómicas- sino a veces incluso en fulares, posiblemente por la escasa información sobre el porteo de los padres. El principal motivo que impulsa a portear en esta posición es la creencia de que el bebé lo quiere ver todo y que de otra manera se aburre.

Los fundamentos del porteo ergonómico son la seguridad y la comodidad del bebé. Un portabebés ergonómico con el asiento preformado (mochilas ergonómicas, mei-tais y sus variantes) impide colocar al bebé de frente por su propia constitución; sin embargo con un fular tejido, si no se leen las recomendaciones sobre porteo y los diferentes nudos y posiciones de uso, puede ser usado de modo incorrecto y, en este caso, colocar al bebé de frente cuando es una posición no ergonómica y totalmente contraindicada.

Frente a la tópica creencia de que los bebés se estimulan mirando todo lo que hay a su alrededor podemos decir que:

- No hace falta que vayan mirando al frente para observarlo todo y estimularse. Todo lo contrario, de esta manera se hiperestimulan, al recibir más información de la que su cerebro en proceso de maduración puede procesar. No pueden seleccionar lo que ver y lo que no y pierden todo el contacto visual con su madre o padre, lo que para ellos es como si estuviera solo, sin nadie que le proteja, lo que puede llegar a causar estrés.

  Un bebé porteado delante mirando a su porteador, papá o mamá, no solo puede ver el exterior y seleccionar lo que quiere ver, sino que siempre tiene al alcance de la vista la referencia paterna o materna, de tal manera que si se asusta, se sobresalta o simplemente quiere relajarse, no tiene más que apoyar la cabeza sobre el pecho de papá y mamá o mirarles a los ojos. Un bebé necesita estímulos, sí, pero dosificados, y siempre con la seguridad de volver a su punto de referencia, su porteador.

- Un bebé porteado mirando hacia al frente va incómodo. No solo porque va en una posición totalmente contraria y antinatural a su fisionomía, sino porque el lugar de sentado sobre su culete va colgado sobre sus genitales, una zona muy sensible, soportando éstos todo el peso de su tronco.

La postura adquirida por el bebé al ir mirando al frente impide que vaya sentado sobre su culete, con las piernas flexionadas en forma M de manera que sus rodillas quedan a la altura del su ombligo, la conocida como “posición ranita“. Esta es la posición óptima para favorecer la correcta formación de la cadera (100-110º flexión y 40-45º abdución) y la columna vertical. Mirando hacia el frente su columna está recta (en una lordosis forzada), todo su peso corporal recaee sobre sus genitales en lugar de sobre su culete y las piernas estarían extendidas, en tensión causada por su propio peso.

En esta postura no se puede atraer al bebé lo suficiente contra el cuerpo del porteador, de tal manera que su columna no está debidamente sostenida y no se le da apoyo a la cabeza. En bebés que ya se mantienen erguidos por sí solos esto no sería un problema, pero cuando todavía no es así no solo dejamos sin apoyo su cabeza sino que les obligamos a forzar su columna y musculatura para mantener una postura para la que todavía no están preparados. Y tanto si el bebé mantiene ya la postura vertical como si no, mirando hacia el frente en ningún caso pueden reposar su cabeza para descansar o dormirse plácidamente.

En realidad es muy sencillo. Cuando tenemos la necesidad de proteger a nuestro beber el primer impulso que nos sale es apretarle contra nuestro pecho, ocultando su cabeza bajo nuestros brazos, como si así nada pudiera pasarles. Con un fular o un portabebés ergonómico ya le estamos facilitando la seguridad, la comodidad y el refugio en un mismo acto; en el momento en que el bebé es porteado hacia fuera todo esto desaparece y lo obligamos a estar incómodo, inseguro, y a merced del exterior.

En el porteo a la espalda, pese a que no hay contacto visual directo, el bebé sigue sintiéndose seguro porque sabe dónde está su porteador, quien sí puede girar su cabeza para mirar al bebé, y al bebé le basta con apretarse contra su espalda si se asusta, necesita cobijo o quiere dormir, su postura será la adecuada y el punto de referencia sigue ahí.

Cuando porteamos debemos velar siempre por que nuestro bebé vaya cómodo y seguro, por eso recomendamos informarse bien sobre los diferentes portabebés y su modo de uso.

 

Desde el blog Mi Saquito Mágico, dedicado en especial al mundo del porteo, su autora Mercedes nos ofrece un interesante artículo sobre la recomendación de no llevar a los bebés de cara al mundo y lo contraproducente que esta postura es tanto para el bebé como para el porteador.

Gracias a Mercedes por su trabajo y dedicación, en esta ocasión nos traduce del alemán las declaraciones del Presidente de la Federación Alemana de Pediatría (BKVJ), Wolfram Hartmann, realizadas a la prestigiosa Revista Medica Arzte Zeitungel pasado mes de marzo de 2012.

No llevar al bebé cara al mundo en portabebés

Arztezeitung.de, de 26 de marzo de 2012. Colonia (Alemania)

Los pediatras desaconsejan el uso de cualquier portabebes o de  fular portabebes en el que el bebe se encuentre posicionado “cara al mundo”, es decir mirando hacia afuera con la espalda pegada al pecho de la persona que lo lleva.


Estos dispositivos son perjudiciales para las articulaciones de la cadera del bebe todavía maleable”, declaro el presidente de la Federación de Pediatría Wolfram Hartmann.

Mochila colgona mirando hacia fuera

“Existen portabebes en los cuales los niños pueden ver todo lo que ocurre. Pero todavía son bebes, y lo que es realmente importante para los bebes es sentirse seguros.  Es por esta razón que no deberíamos tener aprensión porque el bebe se pierda algunas cosas mientras es llevado de cara al porteador.”

La Federación Alemana de Pediatría desaconseja el uso de portabebés en esta posición.

Según el presidente de la Federación los fulares o portabebes  son recomendables para el bebe siempre que lleven el rostro girado hacia la persona que les portea, en posición de “montar a caballo” y con las piernas dobladas y ligeramente separadas.

“No es sano llevar al bebe en una posición tal que sus piernas se encuentran en extensión a causa de su propio peso”,  declaro Hartmann, “ya que podría dañar la articulación de la cadera.”

El mismo principio se aplica para todos los portabebes o dispositivos infantiles en los que el asiento del bebe o sostén es tan estrecho que no sostiene las piernas y las mantiene en extensión .
Articulo original:

Babys nicht mit dem Gesicht nach vorn tragen

Podéis leer la entrada original titulada Médicos se declaran contra llevar los bebés cara al mundo en portabebés.

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