Mi bebé no quiere estar en el fular, ¿qué hago?

A veces ocurre que cuando nuestro bebé nace y con toda nuestra ilusión le ponemos en el fular por primera vez, éste se muestra incómodo: se pone tieso, se echa para atrás, parece que quisiera ponerse de pie, se empeña en echar la cabeza hacia atrás… En este momento, muchas mamás que hemos empezado a portear por primera vez tendemos a pensar: esto no funciona, no le gusta, ¡mi bebé es el único al que no le gusta ser porteado!.

Que no cunda el pánico. Esta situación es mucho más habitual de lo que parece y tiene solución si tenemos paciencia y mantemos la calma. Lo que no hay que hacer es tirar el fular dentro del armario y olvidarnos de él. Os vamos a dar unos consejos para que el bebé se vaya acostumbrando poco a poco:

- Elige los mejores momentos. Se trata de que tu bebé asocie el fular con un momento muy placentero. Al principio es mejor portearle cuando esté comido, limpio, y de buen humor. Si acaba de comer, ha hecho caquita y está limpito y además hace un rato que no duerme, es más que probable que se sienta muy a gusto en el fular y en pocos minutos esté echándose una placentera siesta.

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- El meneito. Cuando vayas introduciendo a tu bebé en el fular, no dejes de balancearte. No se trata sólo de un movimiento de un lado a otro sino de un meneito de arriba hacia abajo, como si estuvieras caminando por la calle. Esta técnica funciona increiblemente bien y una vez que la controles te servirá para mecerle y consolarle incluso cuando no le lleves en el portabebé, ¡es muy efectiva!.

- Nunca le fuerces. Si al poner a tu bebé en el fular y tras probar el meneito durante unos minutos el niño se encuentra incómodo y llora, pasados unos minutos sin que se tranquilice, lo mejor es sacarle y dejarlo para otro momento. Nunca le fuerces a permanecer en el fular, el ser porteado debe ser algo placentero y nunca algo negativo.

- Póntelo para ir a la calle. Un consejo que funciona muy bien es colocarte el portabebé justo cuando vayas a salir. El ambiente de la calle, el movimiento que recibe con tu propio caminar, son sensaciones placenteras que le harán relajarse y muy probablemente dormirse. Si no te vas a la calle, al menos intenta estar moviéndote por la casa.

- Acaríciale, háblale, sujétale con cariño. Si se arquea, si parece que se va a dislocar el cuello, sujétale la cabeza con suavidad y firmeza mientras le cantas o le susurras y le acaricias. Prueba a hacer esto en combinación con el meneito. El bebé se sentirá querido y confortado, abrázale como si estuviera en tus brazos sin tela de por medio.

- Todos los días, un ratito. La mejor manera de que se acostumbre es probar todos los días por espacios muy cortos de tiempo. No te empeñes en que el primer día pase mucho rato ahí, una vuelta corta, para comprar el pan, por ejemplo, será suficiente. Él mismo te irá indicando cuánto tiempo desea estar.

Estos consejos, y cualquier otro que se te ocurra observando las reacciones de tu hijo, os ayudarán a los dos a disfrutar rápidamente del porteo y en poco tiempo le verás sonreir cada vez que saques el portabebé para ponértelo.

¡Feliz porteo!.

One Response to Mi bebé no quiere estar en el fular, ¿qué hago?

  1. Magdalena Carrillo - Responder

    03/01/2015 at 4:29 am

    Gracias!!! pensé que era la excepción de la regla. Pondré en práctica los consejos.

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