Mamás Canguras: Vanessa y sus peques

Vanessa es mamá de dos peques, Ivan y Emma, de 3 años y casi 11 meses y 7 meses erspectivamente. Nos conocemos hace mucho tiempo pues antes de mamás fuimos mamis gatunas (y lo seguimos siendo) y la vida nos llevó a coincidir en esto de la maternidad, pues compartimos ambos embarazos y nuestros hijos tienen prácticamete la misma edad. Fue una de las mamis gracias a las que me animé en esto del porteo y la primera que ha querido compartir su historia en este blog.

Mi historia como mamá canguro…

Todo empezó en mi primer embarazo, cuando empiezas a mirar todo lo necesario (e innecesario) para recibir a mi niño. Yo conocía los fulares, pero creía que era demasiada tela y que no iba conmigo, eso era muy de “hippies”. Así que incluí en mi lista una mochila colgona, que me regalaron muy gustosos, pero que cuando llegó el momento usamos 3 veces (y no digo 3 por decir, es que literalmente fueron 3 ocasiones). Enseguida vimos que eso no nos gustaba, aunque el niño se dormía en ella.
Luego gracias a klara llegó a mis manos un pouch, Ivan tenía unos 7 meses y madre mía, ¡qué diferencia! Aunque no podía llevar las manos libres, eso era otro mundo, era como más natural. Y me enganché. Empecé a buscar un fular, si hay que ser hippie por un hijo se es…Pero el mundo de los fulares es tan largo y extenso que es imposible no perderse y no fui capaz de decidirme por uno. Pero esa búsqueda me llevó a la compra de un mei tai personalizado de Yocosocositas (y después de eso llego una bandolera de algodón y luego otra, jajaja, es un vicio).
 

Ivan fue un niño porteado todo lo que él quiso, yo creo que el empezar tan tarde hizo que él mismo muchas veces no quisiera ir pegado a mami, pero me hizo conocer el mundo del porteo, que practicamos a diario con la pequeña Emma.
Emma es porteada casi desde el minuto 0 y digo casi porque como nació en pleno verano y no me atrevía mucho, pero al 4 día ya empezó a estar pegadita a mami gracias a una bandolera y a la semana ya empezamos a usar nuestro fular elástico, un boba wrap rojo, que seguimos usando con sus ya 9 kg.
¿Cómo nos ha ayudado un portabebés en nuestro día a día? Pues para nosotros ha sido la salvación. Nosotros nos tenemos que desplazar en coche para llevar a Ivan al colegio, es llegar, bajar a un niño, bajar a otro y si encima tienes que andar montando y desmontando carro, pues imaginaos el tiempo que se tiene que emplear, que tendría que salir casi media hora antes para dejar al niño en el colegio. Pero gracias a nuestra bandolera y nuestro fular nosotros no necesitábamos de tanto tiempo. Además en el invierno, los días más fríos, teniendo que sacar a Emma del coche, la sacaba ya dentro del fular, ya que gracias al preanudado, ya llevaba el fular puesto de casa y no es nada engorroso conducir con él.
Con nuestro fular hacemos de todo, recogemos la casa, vamos a la compra, cocinamos, ponemos lavadoras y menos para hacer la cama, lo usamos para todo, tanto lo usamos, que hasta para poder sentarme a comer tranquila…¡Ha sido un gran descubrimiento! Incluso para cuando hay que dar la teta en la calle y no te puedes parar ni un momento.
Y que gusto llevar a mi niña pegadita, como me mira, como me toca la cara, como cantamos canciones, nos pegamos nuestros bailes, reímos, jugamos y así puedo dedicarle el tiempo que se merece ella y también tengo tiempo para su hermano y eso no tiene precio.
Eso sí, cuando te compras un portabebé, deberían de incluir en las instrucciones “puede provocar un vicio insuperable”, por que no sólo quieres otro portabebé, es que lo necesitas…jajaja”

2 Responses to Mamás Canguras: Vanessa y sus peques

  1. Teresa - Responder

    21/03/2012 at 1:52 pm

    Hay que ver lo mucho que ha hecho Klara para muchas madres canguro!!! Me ha encantado leer (y revivir) tu historia.

    A ver si me animo y os cuento la mía.

  2. Ness - Responder

    21/03/2012 at 11:49 pm

    Ay que ilu verme!! Y sí, tenemos mucho que agradecer a klara!!

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