Bebés en brazos, despejando mitos con opiniones médicas

En nuestro afan por fomentar el porteo y sus innumerables beneficios, es muy importante contar con la opinión de profesionales que avalen la información que a diario damos, a través de diferentes medios, a papás y futuros papás que desean portear a sus bebés. Es obvio que cuando las recomendaciones vienen de un experto profesional de la materia se les da mayor credibilidad, y es de agradecer en este caso que haya pediatras que den fe de los beneficios que los brazos reportan a los bebés, sobre todo en sus primeros días de vida.

Es por eso que es un placer para nosotros contar con la experiencia de una pediatra especialista en neotatología y compartir su opinión, desde su punto de vista y experiencia profesional, de la importancia de ofrecerle nuestros brazos a nuestro bebé. Fátima Aburto es neonatóloga de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Juan Ramón Jiménez (Huelva), y su trabajo consiste en tratar a los bebés que nacen en su estado más delicado, bebés prematuros o con algún tipo de problema que requieren de una vigilancia intensiva, por lo que nadie mejor que ella para hablarnos de sus necesidades y cuidados. Muy implicada en la humanización del parto, la difusión de la lactancia materna y la crianza en brazos, compartimos un excelente artículo publicado en su blog que esperemos aclara dudas y despeje mitos y falsas creencias.

Fátima Aburto es Licenciada en Medicina y Cirugía. Especialista en Pediatría. Neonatóloga, socia numeraria de la SEN. Medicina intensiva de urgencias y críticos. Fundadora y responsable de UCIN en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva hasta el año 2000. Actualmente Facultativa especialista de área en Huelva (Pediatría), neonatología y perinatología. Miembro del grupo para la humanización al parto.

“LOS BEBÉS: EN BRAZOS”

“A ver seguro que ya lo ha dicho mucha gente, pero quiero escribirlo para ordenar mis ideas y porque quizá pueda hacer una divulgación efectiva con ayuda de más personas. Sinceramente creo que es importante.

Todos los días cuando paso visita en maternidad me encuentro con que tengo que desmontar un montón de prejuicios muy graves. Yo no sé más que nadie, pero ¡que labor más destructiva de la maternidad se ha hecho en los últimos decenios, me temo!

Me dicen: “mi bebé llora mucho, pero no quiero acostumbrarle a los brazos”, “mi bebé llora mucho porque tiene gases”, “tiene gases pero cuando le cojo y le doy un masajito en la barriguita se tranquiliza”, “voy a darle biberón porque se queda con hambre y llora”……

 

El bebé tiene que estar en la cuna para que no se acostumbre a los brazos. Un bebé cuando nace está acostumbrado a la oscuridad, el silencio, el flotar, a estar rodeado de carne suave, a oír el ruido del corazón (y de las tripas) de su madre…. ¡Como quieren que no quiera brazos! Además a la mayoría de las mujeres se les ve como su cuerpo y su mente quieren coger al niño, pero les han dicho que “no se puede acostumbrar”. Se me llevan los demonios. Los pobres bebés se hartan de llorar en las cunas duras, frías, inhóspitas y se sienten abandonados ¡Claro que lloran! Se quedan afónicos y su familia creen que están enfermos. ¡Enfermos de pena! No sé de donde sale una teoría tan cruel, pero creo que podría explicar mucha falta de inteligencia emocional, mucha violencia, mucha infelicidad.

 

El bebé necesita estar en brazos o encima o al lado de su madre, sentir su calor, su olor, sentirse protegido. ¡No os asustéis! No soy talibana, no creo que porque un niño llore un rato si su madre está haciendo otra cosa, le vaya a pasar algo. Pero, en la maternidad con su madre en la cama ¿Qué necesidad hay de sufrir los dos? La madre porque le oye llorar y quiere cogerlo (quizá llegue el momento en que quiera tirarlo por la ventana, claro), y el niño sintiéndose infeliz y abandonado.

En resumen: si queremos bebés felices (y creo que a la larga una sociedad más feliz) es mejor intentar que el tránsito entre el útero y el mundo se haga de forma tranquila, paulatina, sin traumas. La poca luz, poco ruido, la proximidad de la madre y desde luego la lactancia materna en general genera bebés tranquilos, poco llorones, felices y niños mucho más seguros de sí mismos y por tanto más independientes.

Gases: los bebés no tienen terminada la corteza cerebral así que se mueven en bloque, se estiran y encojen, se “asustan”…. No tiene por qué ser dolor de tripa, lo más probable es que quiera estar en brazos y de hecho se consuelan en brazos si no llevan ya mucho tiempo llorando en cuyo caso SI que han tragado mucho aire y puede que les duela hasta el alma. En realidad los famosos cólicos se definen como un bebé que llora una determinada cantidad de horas, pero se desconoce porqué. ¿Será por desamor?

Hambre: los bebés chupan cualquier cosa que les roce la cara. Es su instinto de supervivencia porque lo natural es que lo que les roce sea su madre y por eso buscan el pecho. No es hambre siempre, el pecho sirve de chupete, pero además quieren BRAZOS, quieren contacto con su madre. Por cierto también sirve el padre o cualquier otra persona que les quiera, pero no pueden darles de mamar me temo.

Por favor, ¡coged a vuestros bebés en brazos!”

El Blog de Fátima Aburto

One Response to Bebés en brazos, despejando mitos con opiniones médicas

  1. Sofía - Responder

    27/04/2014 at 6:16 pm

    Leo todo esto, y me siento culpable, tengo dos hijos el pequeño acaba de cumplir quatro años, siempre tengo un debate que consiste entre darle cariño a los niños y trabajar fuera y dentro de casa.. muchas veces me saturo y no sé que hacer, me cuesta mucho estar satisfecha y tranquila, aunque veo que los niños són felices y se relacionan bién en su entorno…

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